AMAR A LA GENTE QUE ODIAS/DONALD TRUMP

March 7, 2016   |   Leave a reply

Durante este ciclo electoral en Estados Unidos, encuentro tremendos motivos para el odio. Revelación: YO ODIO a Donald Trump-lo odio con una pasión que además reservo para los terroristas, traficantes de poder, fundamentalistas de cualquier índole, maltratadores de niños y asesino de cachorros. ODIO. Carajo que odio a ese tipo. Es un mentiroso. Un charlatan. Un tramposo. Alguien que humilla a otros. Un egocéntrico que pondría su sed de poder personal en la cima de la agenda mundial, Es un gran, gordo, matón idiota y mi futuro podría estar en sus manos y LO ODIO.

Esta mañana mientras estaba meditando, me imaginé golpeándolo con el puño en la cara. Deseaba que estuviera muerto. Me encontré esperando que alguien lo matara.

Mientras estaba meditando, gente. A pesar de lo ineficaz que pueda ser como meditadora y como Budista, reconocí que éste era el camino equivocado a seguir. Aún si yo que tengo razón como la salida del sol en la mañana, también sé que cualquier odio que ponga en el mundo (y permítanme arraigarme en mi propio corazón) sólo empeorará aquello que lamento. Una mirada rápida a todo el espectro de la historia conocida prueba mi punto: el odio lleva al odio. Matar conduce a asesinar. El odio que siento por mis enemigos alimenta aún más el odio que sienten por mí. Esto es inevitable. Alguien tiene que ponerle fin a esto.

Pero, ¿cómo? No hay manera que yo pueda o intente convencerme de sentir cualquier cosa suave por el Donald fascista dictador aspirante imbécil asqueroso Trump. No.

Por favor, escuchen este punto importante: Para ser amoroso, no es necesario sentir amor, si por amor entendemos “amablemente dispuestos hacia”, “considerado de”, o “ser bueno”. Amar no significa tratarnos como bebés.

Cuando encontramos una fuente de miedo y enojo en nuestros corazones que es claramente motivada por la existencia de otro, es en vano tratar de convencernos que no es así; en realidad es peligroso hacerlo. Algunas personas representan amenazas muy reales. Movilizarnos contra ellas es adecuado y bueno. Se debe actuar y la acción debe ser rápida, decisiva y constante hasta que la amenaza haya desaparecido.

Es muy complicado hacer esto sin engendrar más odio. Tomar la acción correcta contra alguien o algo requiere mucha visión  y madurez, más de la que la mayoría de nosotros posee, incluyéndome, obviamente. Sería tanto más fácil tomar la ira y el desprecio en mi corazón como combustible para mis acciones. Esto es un punto de vista a muy corto plazo. A largo plazo, es similar a abofetearme a mí misma. No quiero hacer eso.

¿Cómo podemos tomar medidas de gran alcance y potentes contra lo que sabemos que es incorrecto (y odioso) sin odio y enojo en nuestros corazones?

Esta es la pregunta. Esta es la pregunta clave. Esta es la pregunta importante que cada persona debe considerar. Todo nuestro futuro como humanos depende de eso y no estoy exagerando de ninguna manera. (Si piensas que esta es una especie de charla cobarde, nueva era, kumbaya, entonces estás realmente demasiado asustado para pensar en grande. Lo siento, pero es la verdad. Te estoy desafiando por tomar el camino fácil. Deja de usar ese camino. Regresa al planeta Tierra y reclama tu dignidad, por el amor de dios.)

Ok, ahora es el momento donde te digo que yo misma no sé cómo responder la pregunta. Lo siento. Sin embargo, tengo algunas claves y aquí están.

1. Comienza por examinar tu propio punto de vista sobre la humanidad. Crees, o más importante, ¿sientes que, en nuestra esencia, los seres humanos somos A. buenos o B. malos? Por A, quiero decir, ¿confías en nosotros? ¿Confías en ti mismo? ¿Crees que, en el fondo, cuidamos de nosotros mismos y de los demás y estamos llenos de ternura y de gracia? O, B, ¿crees que en el fondo somos cobardes, detestables egocéntricos que nos ocupamos solo de nosotros mismos y somos incapaces de ver más allá de nuestro pequeño punto de vista?

Ok, voy a ser directa contigo aquí, querido lector. Si elegiste “B”, por favor, por favor vuelve al principio. Encuentra de dónde vino esa creencia. Mírala muy cuidadosamente. Examina varios puntos de vista sobre el tema. Lo más importante, siéntate, en calma y mira muy muy de cerca a tu propio corazón, a quien eres. No te levantes hasta que vislumbres algo verdadero que está también más allá de tus miedos. Si todavía eliges “B”, que así sea.

Si eliges “A”, ya sea naturalmente o a través de este ejercicio, podemos pasar ahora a la sugerencia #2.

2. Si “A” es cierto, entonces todo lo horrendo, vicioso, violento, odio en el mundo es en realidad una forma de confusión extraordinaria, desatinada, profunda y vil- pero no de maldad. Sostener este punto de vista no mejora nada, para nada. Sin embargo, crea un ápice de espacio en nuestros corazones y nuestras mentes, algún sentido de: bueno, esto no es totalmente la manera en que se supone que sean las cosas, cómo las podemos arreglar… en lugar de: hasta que esta gente (o esta persona, con peluquín estúpido y sumamente ignorante) desaparezca, no hay esperanza. Lo que trato de decir es que elegir “A” es parecido a elegir un sentido de unificación con nuestros compañeros humanos, algunos de los cuales están profunda y sumamente equivocados. Elegir “B” significa sólo una cosa: estamos “Nosotros” y están “Ellos” y hasta que Ellos no se vayan, Nosotros estamos jodidos. Como se mencionó anteriormente, esto no funciona.

3. Con algún sentido de pena y rabia por la confusión de nuestro mundo, más que un desdén helado, Hitleresco, degradante, podemos tomar este punto de vista: Odiar a Donald Trump está bien, no hay problema. Encontrarlo imperdonable, ridículo y estúpido está bien. Desear que se haga una tintura permanente es completamente aceptable. Hay una sola cosa que no está bien, querido lector, y es pensar que tú y yo somos diferentes a él. ¿Recuerdas la opción “A” de arriba? Si nuestra sustancia básica como humanos es la bondad, no hay excepciones. Sin embargo, algunos de nosotros estamos sujetos a factores de naturaleza y crianza que llevan a una confusión, excepcional, horrible, peligrosa. Podrías haber sido Donald. Yo podría haber sido Donald. Por lo tanto, rabia con repugnancia. Intenso en el horror. Ser rechazado y despiadadamente implacable. Repito: Ningún problema. Sin embargo, no pienses ni por un segundo que eres diferente a él.

4. Aquí hay un ejercicio que puedes hacer que te ayude a contener (como opuesto a disipar o desvanecer) tu odio de una manera sensata. Cuando te encuentres envuelto por rabia y terror, haz una pausa. En lugar de alimentarlas con pensamientos tales como “no puedo creer que hable de períodos y penes” y “Si es electo, será la Segunda Guerra Civil ”, echa un vistazo a lo que está justo debajo de tu ira y tu miedo. Dado que “A” es verdad, esto es lo que creo que encontrarás: Tristeza. Tristeza humana, aguda, sin fondo.  Cuidado constante del planeta Tierra y sus habitantes. Actitud protectora suprema de lo que aprecias. Estas cosas son hermosas, realizables, expansivas.

El miedo encoge tu mente. La ternura la expande. Sabe que tus oponentes son exactamente de esta manera también. Puedes pensar que son idiotas, pero eso está bien. Ellos piensan que eres un idiota. Todos podríamos analizar ir más allá de esto.

5. Ok, ponte los pantalones largos. Aquí es donde se vuelve real. Te sugiero que hagas la práctica de amor incondicional para Donald y los Donalds de este mundo. Aquí va cómo:

  • Siéntate en silencio por unos momentos, que no quiere decir que sientas paz, por cierto. Significa que te sientes con lo que es sin tratar de cambiarlo.
  • Piensa en ti mismo y en cómo quieres desesperadamente que el mundo esté bien. Cuánto deseas felicidad para ti y aquellos que amas y cuán profundos son tus sentimientos. Reconoce tu propia bondad. Deséate alivio del sufrimiento y del miedo.
  • Ok, ahora piensa en el Donald. En su propia peligrosa manera equivocada, está motivado por lo que te motiva a ti, una especie de deseo (penoso, estúpido) de sentirse feliz finalmente. Deséale alivio del sufrimiento y del miedo. Trata de realmente tener la intención. (Puedes hacer esto y todavía odiarlo.)
  • Piensa en todos aquellos en el mundo que hacen cosas idiotas en nombre de desear la felicidad para ellos y sus seres queridos. Desea que encuentren alivio del sufrimiento y del miedo.
  • Por último, piensa en todos del planeta Tierra, buenos, malos, feos y más allá de la categorización. Sabe que desde el comienzo de la historia conocida (al menos), nosotros los humanos hemos luchado para liberarnos de nuestros miedos, a veces de maneras nobles y a veces actuando con violencia y odio. Todos los seres del pasado, presente y futuro han luchado y lucharán de esta manera. Desea para todos los seres en todas partes alivio del sufrimiento y del miedo.
  • Para cerrar la práctica, deja ir todos los deseos y simplemente siéntate contigo por unos momentos o tanto como quieras.

Te deseo lo mejor en tu lucha contra el odio y el miedo. Tengo gran, gran fe en ti, ti, ti y en ti, y también en mi misma, aun cuando soy obviamente una mala Budista.

Uf! Odio y rabia encendidos. Pero úsalos como combustible para el amor. Esto es totalmente posible y voy a estar tratando justo a tu lado.

PD Para hacer todo esto, es extremadamente útil saber cómo meditar.

 

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